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La mecánica del caracol

Ciencias de la Tierra

Un verano Artico sin hielo e historia ambiental de la ría de Bilbao

Si el hielo ártico desaparece en verano será más difícil controlar el cambio climático. Ría de Bilbao: la recuperación de una "cloaca navegable". Analizamos los riesgos de desprendimientos de tierra

  • Greenpeace

    55:55 min
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El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ve probable que entre 2040 y 2060 se registre un verano sin hielo en el Artico. Otros estudios incluso adelantan esa fecha a la década de 2030. La pérdida de hielo marino en el océano Artico es uno de las consecuencias más evidentes del cambio climático y un nuevo estudio del Basque Centre for Climate Change (BC3) muestra que el ritmo actual al que se derrite pone en peligro los objetivos del acuerdo de París para hacer frente al cambio climático. Participan en el programa Mikel González Eguino y Sergio Faria, investigadores de BC3 que explican que las emisiones globales de co2 tendrían que reducirse  a cero entre 5 y 15 años antes de lo previsto para poder alcanzar los objetivos del acuerdo.

Hace 200 años la ría de Bilbao no tenía ni el aspecto, ni el tamaño ni el trazado que tiene en la actualidad. Es un ejemplo de paisaje modificado tras la revolución industrial para atender las necesidades de la industria siderúrgica que creció en sus orillas y de una ciudad que necesitaba abrirse al mar.  El estudio de los sedimentos de la ría permite describir una historia de profundos cambios ambientales, épocas de gran contaminación, y en las últimas décadas queda constancia de los esfuerzos por su regeneración. Alejandro Cearreta es geólogo, profesor de la Universidad del País Vasco y en esta charla analiza la evolución ambiental de la ría.

La explotación de los yacimientos de hierro condujo al temprano desarrollo industrial de Bilbao a mediados del siglo XIX. La primera industria de hierro y acero fue implantada sobre antiguas marismas en 1854. La ría original fue reducida de tamaño para construir un canal mareal navegable desde la ciudad hasta el mar abierto que ya estaba completado en 1885. Desde entonces, la ría ha pasado por tres etapas: una etapa industrial hata 1950, unos años de contaminación intensa hasta el año 2.000 en los que prácticamente desapareció todo rastro de vida, y los últimos años, en los que ha disminuido mucho la contaminación con metales. La ría de Bilbao es un ejemplo, según Alejandro Cearreta,  del cambio que se ha producido de época geológica. El Holoceno terminó en 1950 y en ese momento comenzó el Antropoceno, en el que la huella de la actividad humana es identificable en los estratos geológicos de toda la Tierra. Alejandro Cearreta formó parte de la comisión de científicos encargados de tomar esta decisión

Las fuertes lluvias que cayeron hace una semana dieron un buen susto a vecinos de la calle Bolu de Bergara. La trasera de algunas de estas viviendas dan a la ladera de un monte en el que se produjo un desprendimiento. La caída de agua, ramas y tierra provocó el desalojo de 21 familias, en un episodio similar al vivido en marzo del pasado año en Ondarroa, donde otro desprendimiento mantiene todavía a 84 familias fuera de sus casas. De nuevo analizamos la situación con el geólogo Antonio Aretxabala, que tiene gran experiencia en el trabajo de inspección de laderas que presentan riesgos para construcciones cercanas.  Los movimientos de tierras en pendientes es uno de los riesgos naturales más presentes en Euskadi, y en Gipuzkoa en particular. El tipo de suelo y las abundantes precipitaciones favorecen los desprendimientos, pero el problema se acentúa si el monte se ve afectado por construcciones. Además de conocer los factores que inciden en los desprendimientos, Antonio presenta el ejemplo del gran deslizamiento de tierras ocurrido en la localidad italiana de Vibo Valentia en 2010, y el conocido como "terremoto de Intza", que en 174 afectó a esta pequeña localidad Navarra. Lo que los lugareños tomaron por un terremoto fue, en realidad, un fuerte corrimiento de tierras cuyas huellas se pueden ver aún.