Relato de los sucesos del 3 de Marzo de 1976 de Vitoria |Radio Vitoria

Noticias

Vitoria, 3 de marzo de 1976

Relato de los sucesos del 3 de Marzo de 1976 de Vitoria-Gasteiz

Jesús Barredo | Radio Vitoria

03/11/2014

3 de marzo 1976, cinco obreros fueron abatidos por la policía en Vitoria-Gasteiz.

  • Whatsapp
  • Enviar

El tres de marzo de 1976 figura con un imborrable cresp¿egro en la historia de Vitoria-Gasteiz. Cinco trabajadores resultaron muertos, abatidos por los disparos de la Polic¿Nacional, en aquel entonces las FOP (Fuerzas de Orden P¿blico) a las puertas de la Iglesia de San Francisco de As¿ en el transcurso de una jornada de huelga general.

La mayor tragedia que se recuerda de estas caracter¿icas en Vitoria-Gasteiz, llegaba despu¿de dos intensos meses de luchas obreras por el logro de un convenio y desafiando al sindicalismo vertical del franquismo.

Cuatro meses antes, el 20 de noviembre de 1975 Franco mor¿en la madrile¿l¿ca de la Paz, Juan Carlos de Borb¿eredaba el relevo e iniciaba el primer periodo de la transici¿accediendo a la m¿ma jefatura del Estado.

Carlos Arias Navarro era el primer presidente del gobierno de la monarqu¿ un gabinete en el que figuraban, junto a otros, tres hombres que tuvieron un peso espec¿co en los ¿ltimos a¿del franquismo y a lo largo de la transici¿Manuel Fraga Iribarne, Adolfo Su¿z y Leopoldo Calvo Sotelo.

Manuel Fraga Iribarne era ministro de la Gobernaci¿ Adolfo Su¿z ocupaba la Secretar¿General del Movimiento. Tambi¿eran ministros en aquel primer gabinete Mart¿Villa, de relaciones Sindicales, y Jos¿ol¿ de Trabajo.

En ¿lava las m¿mas autoridades eran el gobernador civil, Rafael Land¿Carrasco, el presidente de la Diputaci¿Manuel Lejarreta, y el alcalde de Vitoria-Gasteiz, Jos¿asanova. En la Instituci¿clesi¿ica, el Obispo de la Di¿is de Vitoria-Gasteiz era Monse¿Peralta.

En Enero de 1976 se registraron las primeras huelgas en Vitoria-Gasteiz a las que se fueron sumando progresivamente casi la totalidad empresas del cintur¿ndustrial.

¿

Martxoak 3

La restricci¿ represi¿e libertades eran el denominador com¿n de aquella ¿ca. Las iglesias constitu¿ los ¿nicos lugares que reun¿ las condiciones de espacio y seguridad para celebrar reuniones y asambleas.

La tensi¿rec¿d¿a d¿con las cargas policiales en las calles

Paros, huelgas, manifestaciones, palizas policiales, barricadas, detenidos heridos?, todo ello se adue¿ de la actualidad en los meses de enero y febrero. Bajo este marco de circunstancias se llegaba a un 3 de Marzo con una convocatoria de huelga general y una asamblea conjunta a las cuatro de la tarde en la Iglesia San Francisco de As¿en el barrio de Zaramaga.

La polic¿ acordon¿ lugar con compa¿ especiales antidisturbios, procedentes de otras capitales. Uno de los testimonios m¿fr¿ y sobrecogedores lo constituyen las grabaciones de las conversaciones policiales de aquellas tr¿ca tarde del tres de Marzo de 1976.

Martxoak 3 - 3 de marzo -ocupacion

El balance de aquel sangriento mi¿oles de ceniza fue de cinco muertos y centenares de heridos. P¿co, indignaci¿rabia contenida, impotencia, gritos de histeria y desolaci¿efin¿ un tenso clima en las calles de Vitoria-Gasteiz, con grupos de gente en todas las esquinas que¿ se manifestaban al mismo tiempo que buscaban un portal o la casa de un vecino para protegerse de las persecuciones policiales.

Dos d¿ despu¿ el cinco de marzo de 1976 por la ma¿, se celebraban los funerales con los f¿tros de tres de los cinco muertos en la catedral Nueva; una catedral llena de gente que abuche¿ presencia de Monse¿Peralta, porque en cierta medida se le hac¿tambi¿responsable de la irrupci¿olicial en la Iglesia de San Francisco.

¿

Martxoak 3 - 3 de marzo de 1976 - funeral

Uno de los momentos de mayor tensi¿ue el serm¿Una homil¿escrita y aprobada por los 120 oficiantes y que le¿un sacerdote tras indicar que hab¿sido ligeramente resumida por el obispo, intervenci¿ue reprob¿ multitud congregada en el recinto religioso.

La expectaci¿ la tensi¿legaron a su punto m¿¿ido cuando terminado el acto religioso propiamente dicho, el l¿r obrero, Jes¿s Fern¿ez Naves, se dirigi¿los asistentes. Su presencia fue acogida por una fuerte ovaci¿on la que de alguna manera se respond¿a los rumores¿ que hab¿ hecho circular por Vitoria, diciendo que varios l¿res obreros hab¿ abandonado la ciudad tras recibir grandes cantidades de dinero.

Naves se dirigi¿los reunidos diciendo, entre otras cosas, que las autoridades no estaban en los funerales porque no pod¿ estar bajo el mismo techo rezando los asesinados y los asesinos. El l¿r obrero apel¿la unidad de acci¿recordando que las iglesias eran el ¿nico lugar donde era posible reunirse, evidenciando la patente falta de libertades, tras la muerte de Franco.

¿

Comentarios

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Concurso Monólogos de Humor de RE Concurso
Publicidad
Publicidad

Lo más visitado

    Cargando lo más visto
        Cargando lo más visto