30/07/2013
18:47
Economía
Un mes desde el copago
Más de 1.900 vascos denuncian errores en el cobro de sus recetas
Redacción
La mayoría de las quejas proceden de perceptores de la renta de garantía de ingresos (RGI), que según la normativa están exentos de pago, y pensionistas a los que se trata como activos.
Más de 1.900 vascos han denunciado durante las primeras cuatro semanas de aplicación del nuevo sistema de copago farmacéutico diversos errores en el cobro de sus recetas.
La mayoría de las quejas proceden de perceptores de la renta de garantía de ingresos (RGI), que según la normativa están exentos de pago, y pensionistas a los que se trata como activos.
El director de Farmacia del Gobierno Vasco, Iñaki Betolaza, ha facilitado estos datos durante su comparecencia en el Parlamento Vasco para explicar el proceso de implantación del sistema y hacer un balance de su primer mes de vida.
Betolaza ha aprovechado la ocasión para confirmar que están estudiando fórmulas "con seguridad jurídica" para compensar económicamente a los pensionistas con ingresos anuales inferiores a 18.000 euros.
El coste de implantación del nuevo sistema de copago asciende a casi medio millón de euros y la mayor parte de esta cantidad fue destinada a la infraestructura informática y la aplicación de gestión. No obstante, esta cantidad es muy inferior al ahorro anual en gasto farmacéutico que, según estimaciones basada en el consumo efectivo de medicinas del primer cuatrimestre, será entre 16 y 20 millones de euros.
El sistema ha registrado entre el 1 y el 28 de julio un total de 722.000 operaciones y 68.000 pensionistas alcanzaron el límite máximo de pago en función de su renta. Además, casi 11.000 ciudadanos llamaron por teléfono para solicitar información general sobre el funcionamiento del nuevo sistema o denunciar errores el cobro de sus recetas por haber sido incluidos en colectivos a los que no corresponden.
Más de 1.900 vascos plantearon este problema y la mayoría de estas quejas proceden de perceptores de la renta de garantía de ingresos (RGI), que según la normativa están exentos de pago, y pensionistas a los que se trata y cobra las medicinas como trabajadores en activo.
