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Investidura

Sánchez quiere una coalición con Podemos, pero recuerda que hay 'otras opciones'

AGENCIAS

Sánchez ha agradecido públicamente desde la tribuna la decisión del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, de renunciar a entrar en el Gobierno español.

1:46
Pedro Sánchez durante el discurso de investidura

Euskaraz irakurri: Sanchezek koalizioa nahi du, baina 'beste aukera batzuk' daudela gogorarazi du

El candidato a la investidura, Pedro Sánchez, ha subrayado que quiere gobernar con Unidas Podemos mediante una coalición, pero también ha advertido de que hay "otras opciones" que todavía se pueden negociar, entre ellas un "acuerdo de investidura sobre contenidos".

Sánchez ha agradecido públicamente desde la tribuna la decisión del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, de renunciar a entrar en el Gobierno español. "Usted ha dado un paso al lado, y se lo agradezco. Es una decisión difícil pero que beneficia al conjunto de la sociedad", ha dicho.

"Queremos gobernar con ustedes y sacar adelante muchas políticas en beneficio de la ciudadanía y esa mano la tienen ustedes tendida", ha asegurado el presidente en funciones, si bien después ha vuelto a poner sobre la mesa otras opciones distintas a la coalición que en este momento negocian los dos partidos.

Aunque ha recordado que la última de sus propuestas a Iglesias -y la que están negociando- es un Gobierno de coalición, ha añadido que "hay muchas otras opciones".

Ha citado, entre ellas, un acuerdo de investidura en el que se consensuen los contenidos que Podemos pueda "explicar ante su partido" para facilitar la investidura de un presidente socialista y "evitar lo ocurrido en 2016".

También ha hablado de "otros escenarios" y acuerdos "sin necesidad de la incorporación de Unidas Podemos".

"La propuesta que les hago es de un Gobierno de coalición, pero lo que le digo es que entre un gobierno de coalición y que ustedes voten con la ultraderecha en contra de un gobierno socialista hay muchas opciones que se pueden abrir", ha concluido.

En cualquier caso, el presidente en funciones ha pedido al grupo parlamentario de Unidas Podemos que "medite su voto" y "faciliten al menos un gobierno progresista".

El candidato a la presidencia de España Pedro Sánchez ha arrancado su discurso de investidura en el Congreso planteando seis grandes retos para la acción de Gobierno para los que ha pedido "responsabilidad y generosidad" a todos los grupos políticos. El líder del PSOE ha comenzado su discurso a las 12:05 horas sin que de momento cuente con los apoyos suficientes para alcanzar la presidencia.

Ha abierto el debate de investidura pidiendo que se facilite la formación de su Ejecutivo, ofreciendo para ello "un pacto de Estado" para reformar el artículo 99 de la Constitución y evitar el bloqueo institucional. El ofrecimiento lo ha realizado tras acusar a PP y Ciudadanos de "involución" y de "atarse a la ultraderecha" de Vox.

En la parte final de su discurso, que ha durado dos horas, se ha dirigido a Unidas Podemos y ha pedido al partido liderado por Pablo Iglesias un esfuerzo para llegar a un acuerdo. "Procedemos de dos tradiciones distintas de la izquierda. Hasta ahora se ha hablado mucho de las diferencias y estamos comprobando que no es sencillo llegar a un punto encuentro. Pero nada que merezca pena fácil", ha emplazado.

Los seis 'grandes retos' que ha planteado Sánchez:

1- Empleo digno, pensiones dignas con un sistema sostenible y corrección de las deficiencias estructurales que permiten situaciones como las de las "kelys" (limpiadoras de hotel) o los "riders" (ciclistas de plataformas de reparto).

2.- Revolución digital frente a los desafíos tecnológicos que hacen que, según la OCDE, el 21,7 % de los empleos en España estén en riesgo por la automatización.

3.- Emergencia climática, para la que ofrece transición ecológica.

4- Consecución de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, para la que ha apostado por el feminismo como respuesta. Ha advertido a quienes quieran retroceder en este campo: "Nos van a tener enfrente".

5.- Lucha contra la desigualdad mediante la Justicia Social para evitar que 8 millones de españoles se encuentren en situación de exclusión social en la cuarta economía de la zona euro y la decimotercera del mundo.

6.- Resolver las tensiones territoriales en el marco europeo con un proyecto colectivo de regeneración. "Una España unida y diversa en una Europa diversa y unida", ha dicho.

Al margen de estos grandes retos que ha enumerado, Sánchez ha hecho especial hincapié en la educación y ha resumido todos estos proyectos en uno único de lograr "una nueva transformación de España".

Territorialidad

Sánchez ha afirmado que para superar las "tensiones territoriales", además de "la invocación de la ley y de la Constitución" será necesario "un proyecto colectivo de regeneración nacional, de progreso y de inspiración europeísta".

"La superación de nuestras tensiones territoriales no vendrá solamente de la invocación de la ley y de la Constitución y de su aplicación, sin duda alguna necesaria. Derivará de un proyecto colectivo de regeneración nacional, de progreso y de inspiración europeísta", ha dicho.

Sánchez ha aludido así, veladamente y sin mencionarlo, al desafío independentista en Cataluña, al cabo de casi media hora de discurso en la primera jornada de la sesión de investidura. Lo ha hecho justo después de enumerar los que considera seis grandes desafíos, el último de los cuales ha sido la apuesta por una UE unida y que no olvide sus valores.

En ese contexto, se ha preguntado "qué sentido tiene fomentar la desunión, la desagregación, la división dentro de España", y "levantar fronteras internas", cuando lo que hace falta es "más Unión Europea" y "derribar muchas fronteras externas". "Es ir contra la historia", ha advertido a los independentistas sin dirigirse expresamente a ellos.

Además de recalcar que los países europeos solo son "gigantes entre gigantes" si están juntos, pero "cuentan poco" por separado, ha señalado que la UE ha sido "el espacio en el que se han superado las rivalidades nacionalistas que llevaron a dos guerras devastadoras" y ello por la vía de "compartir soberanía, no cederla".

Violencia de género

Sánchez ha recibido los primeros aplausos durante su intervención en el debate de investidura cuando ha advertido "a aquellos que quieren banalizar este drama, retroceder al pasado o inventar conspiraciones", de que "nos van a tener enfrente".

"Que tengan algo muy claro, nos van a tener enfrente", ha asegurado el candidato a la investidura, al referirse a esta cuestión, enmarcada en el cuarto reto al que se enfrenta el Gobierno, la "igualdad real y efectiva" entre hombres y mujeres. Y la desigualdad, según sus palabras, muestra "su rostro más cruel en el "machismo criminal".

En 2018, según ha recordado, casi la quinta parte de los homicidios registrados lo son por violencia de género y en apenas década y media más de mil mujeres han sido asesinadas como consecuencia de la violencia machista.

"Esta lacra tiene un nombre, se llama violencia machista, no tiene apellidos ni eufemismos, se someta o se cometa en una casa o en la jauría de una manada", ha sentenciado el presidente en funciones.

Pero además el presidente en funciones se ha referido también a la desigualdad que sufren las mujeres en la participación injusta en el reparto de oportunidades y las responsabilidades en el hogar y en los ingresos. "La desigualdad es un problema de dignidad -ha proseguido-, pero además es un problema de derechos humanos y de progreso social".

Financiación autonómica

El candidato a la investidura ha considerado un "reto fundamental" la reforma del sistema de financiación autonómica esta legislatura. Una reforma que, ha dicho, debe "concretar" las necesidades y los recursos que se necesitan para fortalecer dicho sistema y de esta forma fortalecer el estado de bienestar.

Sánchez ha considerado que en el último año se han dado "los primeros pasos" para recuperar el "diálogo constante e imprescindible" con las comunidades autónomas.

Pensiones

Por otro lado, ha reclamado durante su intervención como candidato a la investidura "alumbrar un nuevo Pacto de Toledo" que "salvaguarde" el sistema público de pensiones, de forma que se liguen las pensiones al IPC, se elimine el déficit de la Seguridad Social en cinco años, se reformule el factor de sostenibilidad conforme al acuerdo de 2011 y se estudien nuevas fórmulas de financiación para garantizar el sistema.

Sánchez ha instado en su intervención a "garantizar la dignidad en la cuantía, la sostenibilidad y la naturaleza pública" del sistema de pensiones. "Y subrayo lo de público", ha incidido el presidente del Gobierno de España en funciones.

Educación

El presidente del Gobierno español en funciones ha propuesto a las formaciones políticas un pacto para destinar el 5% del PIB español a la inversión en educación "con independencia de la coyuntura económica y de los gobiernos de los años sucesivos".

Ha señalado la educación como una prioridad en su proyecto de "transformación" del país, que se asentará, según el presidente, "en una apuesta decidida por la educación y el conocimiento".

Memoria histórica

Se ha comprometido a "honrar" la memoria histórica de España y a que el Estado asuma directamente la reparación de las víctimas de la guerra civil y la dictadura.

Ha asegurado que el Estado asumirá directamente la gestión de las políticas y las actuaciones "de la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación". "España es el primer país de la Unión Europea y el segundo del mundo en número de desaparecidos. No podemos fingir que este hecho nos es ajeno", ha dicho.

Innovación

Asimismo, ha anunciado su intención de crear una entidad pública de financiación de la innovación, el emprendimiento, la transformación digital y la transición ecológica que integre en un mismo grupo todas las entidades públicas de crédito existentes en la actualidad.

Ha destacado que con la creación de esta entidad pretenden apoyar "con fuerza" la transformación del tejido empresarial español para adaptarse al entorno que está creando la revolución digital.

SESIÓN DE INVESTIDURA

El pleno ha comenzado con la intervención del candidato a presidente (sin límite de tiempo), y una vez concluido su discurso, se reanudará por la tarde, a las 16:00 horas. Entonces comenzarán a tomar la palabra los portavoces de los grupos parlamentarios, que tendrán 30 minutos, en orden de mayor a menor representatividad, salvo el grupo al que pertenece el candidato a la Presidencia, que lo hace en último lugar. El candidato puede responder a los portavoces uno a uno o de manera agrupada, y las réplicas serán de 10 minutos como máximo.

Así, se da por seguro que Sánchez debatirá el primer día con Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias y sus confluencias (Unidas Podemos), puesto que se calcula una media de casi dos horas de debate por cada grupo, y no está claro si dará tiempo a que en la primera jornada Sánchez discuta con el presidente de Vox, Santiago Abascal. La primera jornada de la investidura finalizará con aquel grupo parlamentario que esté interviniendo a las 20:30 horas.

El debate continuará a las 09:00 horas del martes, y seguirá el orden de intervenciones del día anterior, y tras finalizar el debate, se hará la primera votación, en la que Sánchez necesita el apoyo de la mayoría absoluta (al menos 176 votos) para ser investido presidente.

Si Unidas Podemos y PSOE llegan finalmente a un acuerdo, se quedarían a 10 votos de la mayoría absoluta, con lo que tendría que ir a la segunda votación, porque si bien, ERC y EH Bildu han dicho que no bloquearán la investidura, no han anunciado si votarán a favor o se abstendrán.

En caso de no lograr apoyo suficiente, se realizará una segunda votación 48 horas después, el jueves 25 de julio, en la que a Sánchez le vale con la mayoría simple (más votos a favor que en contra). En este caso, Sánchez podrá hablar antes de la votación durante 10 minutos, y los grupos tendrán 5 minutos para fijar su posición.

Dado que la primera votación no tiene visos de producirse antes de las seis de la tarde, todo apunta a que la segunda votación tendrá lugar a última hora de la tarde. Todo dependerá, no obstante, del tiempo que dedique Sánchez a debatir con los portavoces que intervendrán el martes.

En ese caso, la abstención de al menos ERC y EH Bildu le asegurarían ganar al bloque de la derecha (PP, Ciudadanos y Vox), que reúnen 147 votos, a los que habría que sumar los dos de Coalicion Canaria (CC) y otros dos de Unión del Pueblo Navarro (UPN).

Si transcurridos 2 meses desde la primera votación ningún candidato ha conseguido el apoyo para ser presidente, se disolverán las cámaras y se convocarán elecciones, que se celebrarían el 10 de noviembre.


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