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26/03/2021

08:09

Sociedad

Entrevista

Liz Quintana: "Debe haber una voluntad política real para acabar con el machismo"

GAIZKA PALACIOS AGIRRE | EITB MEDIA

El Centro Asesor de la Mujer Argitan ha atendido a más de 8.700 víctimas de la violencia machista y las desigualdades en 25 años de trayectoria. La procuradora Liz Quintana es una de sus fundadoras. 

  • La abogada y fundadora de Argitan, Liz Quintana.

    La abogada y fundadora de Argitan, Liz Quintana. Foto: Argitan

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El Centro Asesor de la Mujer Argitan, de Barakaldo, se constituyó para denunciar la violencia machista y todas sus consecuencias y visibilizar la necesidad de impulsar políticas feministas para terminar con las desigualdades e injusticias y revertir así un problema que necesita de la implicación tanto de la sociedad como de sus instituciones.

Aunque este colectivo comenzó su andadura como un proyecto provisional, lo cierto es que lleva 25 años asesorando y apoyando a las víctimas de la violencia machista. Es evidente que en todo este tiempo se han dado avances y que el movimiento feminista ha logrado poner sus reivindicaciones en la agenda política e institucional de este país a través de sus multitudinarias movilizaciones.

Sin embargo, los datos siguen siendo preocupantes y no invitan al optimismo: Argitan atiende a unas 350 mujeres al año; y en los primeros 50 días de confinamiento en 2020, recibieron 30 consultas por violencia machista, el mismo número que durante todo el primer semestre del año 2019.

Hablamos de todo ello con Liz Quintana, una de las fundadoras de Argitan, donde sigue colaborando como asesora jurídica. 

- El Centro Asesor para Mujeres Argitan de Barakaldo cumple 25 años. Se constituyó el 8 de marzo de 1996 y, desde entonces, ha atendido a más de 8.700 mujeres. ¿Por qué deciden crear Argitan?

Así es, Argitan surge en 1996 -su presentación pública fue el 8 de marzo de ese mismo año-, tras un periodo previo de años exigiendo al Ayuntamiento de Barakaldo que pusiera en marcha un servicio municipal de asesoría integral, con perspectiva feminista, para las mujeres del municipio.

Viendo la negativa del Ayuntamiento y que, una de sus excusas fundamentales, era que no veía la necesidad ni que esa fuera una demanda de las mujeres baracaldesas, decidimos poner en marcha Argitan. En un primer momento, únicamente con la intención de funcionar durante un año y evidenciar, con la práctica y los datos, que esos argumentos no eran ciertos y que, efectivamente, esa demanda era real y que era prioritario poner en marcha un servicio municipal de esas características.

Argitan surge del esfuerzo y sinergia de una Koordinadora de mujeres del municipio, tanto ya organizadas en otros colectivos feministas locales, como también compañeras que se sumaron a título individual.

- ¿Cómo fueron sus inicios y con qué recursos cuentan ahora?

Los inicios fueron duros, pero muy ilusionantes. Fuimos aprendiendo sobre la marcha y con la práctica, todo desde la autogestión y el trabajo voluntario de muchas compañeras que creyeron en el proyecto y apostaron por él, y lo seguimos haciendo a día de hoy. Agradecemos también el apoyo incondicional de otros grupos del pueblo. Nuestro primer local lo tuvimos gracias a la colaboración de la Asociación de vecinas y vecinos de Arteagabeitia-Zuazo, que nos permitieron compartir el suyo, y eso no lo podemos olvidar.

Tras una pelea posterior por un local municipal propio, contamos, desde hace años, con nuestra ubicación actual. Aún así, es un local que no reúne, ni de lejos, las condiciones necesarias para poder llevar adelante todas nuestras actividades y debemos todavía seguir contando con la solidaridad de otros grupos y Asociaciones de los barrios de Barakaldo. Es un local pequeñito y, por no tener, ¡no tiene ni baño!

El trabajo sigue siendo voluntario y nos sostenemos económicamente gracias a algunas subvenciones (Diputación, Emakunde, Ayuntamiento,...) y a las aportaciones valiosísimas de socias y socios, particulares y también asociaciones y comercios, que colaboran económicamente para apoyar el proyecto. Fue una iniciativa que pusimos en marcha desde el principio para poder funcionar de una forma, lo más posible,  autogestionada. Y seguimos adelante con ella hasta hoy.               

- ¿Qué tipo de ayuda ofrecen a las mujeres que acuden a su Centro?

Ofrecemos asesoría jurídico-laboral y sobre prestaciones sociales 3 días a la semana: lunes y viernes, de 11:00 a 13:00, y los miércoles, de 17:00 a 19:00. También ofrecemos atención psicológica, tanto a nivel individual como con el trabajo en grupos de autoestima y autoayuda. Es necesaria la cita previa y se puede contactar a través del teléfono: 94 478 2102.

Además de esto y en función de las demandas y denuncias que vamos recibiendo, organizamos talleres, actividades y acciones de reivindicación en la calle y ante las instituciones.

Para nosotras, el Centro no deja de ser una herramienta que, por un lado, nos permite resolver cuestiones concretas que las mujeres nos trasladan; pero, sobre todo, nos da la oportunidad de estar en contacto directo con la realidad cotidiana y, de ahí, extraer datos y situaciones que es necesario visibilizar y denunciar, exigiendo políticas públicas, medidas y recursos para combatir las desigualdades e injusticias.   

- ¿Cuál es el perfil de la mujer que solicita vuestra ayuda y qué es lo que más demandan?

Fundamentalmente, son mujeres de Barakaldo, aunque también llegan de otros municipios. El mayor grupo son mujeres de edad adulta, a partir de 30 años, aunque también se acercan mujeres más jóvenes. Un tanto por ciento elevado, con hijas e hijos a su cargo y con situaciones económicas muy precarias, por falta de empleo o con empleos a tiempo parcial o bajo muy malas condiciones, con pensiones de miseria o perceptoras de prestaciones sociales. Nos preocupa especialmente, las denuncias sobre situaciones de violencia machista.

Demandan asesoramiento jurídico-laboral y, en un porcentaje muy importante, atención psicológica; lo cual da idea de las deficiencias del sistema público de salud para asumir y atender correctamente demandas de las mujeres en este sentido, que no se solucionan con pastillas o medicación, sino con otro tipo de recursos y herramientas, como pueden ser las terapias individuales o espacios de encuentro y de trabajo más colectivo. Hace falta escuchar más, pero de verdad, lo que las mujeres nos cuentan y detectar donde están las carencias, si existe verdadera voluntad de abordar soluciones reales y concretas.

- Lamentablemente, la violencia machista no es cosa del pasado y se repite entre los más jóvenes. También acuden mujeres jóvenes a vuestro Centro...

Efectivamente, y es algo que nos preocupa gravemente, cómo se siguen reproduciendo esquemas de relaciones basadas en la desigualdad, en estereotipos y violencias. Sí se acercan mujeres jóvenes al Centro y, una parte de ellas denunciando, precisamente, situaciones de violencia machista. Hacemos de ello una doble lectura. Por un lado, que no estamos haciendo social e institucionalmente, todo lo necesario o lo más efectivo para avanzar hacia una sociedad sin violencias machistas.

Por otro lado, desde una lectura más "positiva", el hecho de que las mujeres, cada vez más jóvenes, sean capaces de reconocer situaciones de violencia que no deben tolerar y que les pongan freno o busquen recursos para ver cómo hacerlo, es importante. En este sentido, empezamos hace 3 años a ofrecer talleres de autodefensa feminista dirigidos específicamente a mujeres muy jóvenes, entre 12 y 14 años.

Es muy triste ver en el Centro mujeres muy mayores que, tras toda una vida en una espiral de violencia, le ponen fin. Qué bien que sean capaces de hacerlo, qué valientes; pero, al mismo tiempo, qué rabia y pena que no pudiéramos haberles brindado el apoyo y los recursos y políticas suficientes que les hubieran permitido tomar esa decisión mucho antes.

(Manifestación de la asociación Argitan el pasado 8M en Barakaldo. Foto: Argitan)

- Según el Gobierno Vasco, desde el inicio de la pandemia han aumentado las llamadas al servicio de atención telefónica a mujeres víctimas de la violencia machista. ¿Ustedes también han notado un incremento en ese sentido?

Sí, y era algo sobre lo que ya alertamos en su momento. Por dar un dato, en los primeros 50 días de confinamiento en 2020, recibimos 30 consultas por violencia machista, el mismo número que durante todo el primer semestre del año 2019.

Esa tendencia al alza, respecto a datos de años previos, se ha mantenido. Entran en juego diversas variables que lo permiten y favorecen y sobre las que es urgente estar alertas.

- Desde que iniciaron su andadura en 1996, ¿cuál es la tendencia?

Pues es un número bastante estable, año tras año, con ligeras variaciones. Más o menos, alrededor de 350 mujeres al año. Lo cual nos da idea de que las necesidades y las vulneraciones de derechos siguen estando ahí y que la existencia de un recurso de estas características sigue siendo necesario, más que nunca.

Pero, no solamente un servicio de atención jurídica o psicológica sin más, sino sostenerlo sobre prácticas y formas de hacer feministas, desde una perspectiva de no ver a las mujeres como "usuarias", sino con capacidades y el poder suficientes para responsabilizarse y tomar sus propias decisiones, con toda a información en sus manos, y apoyarles y acompañarles cómo y hasta donde nos transmitan que precisan.

- Desde el Movimiento Feminista se ha denunciado en numerosas ocasiones que las instituciones no ofrecen recursos suficientes para hacer frente a la violencia machista y proteger a las mujeres en situación de vulnerabilidad. ¿Qué medidas concretas reclaman al Gobierno Vasco, Diputaciones y Ayuntamientos?

Primero de todo, debe haber una voluntad política real de querer revertir esta situación. Existe una preocupación, que no vamos a entrar a valorar, pero que no se traduce en políticas reales efectivas. Desde las distintas instituciones se actúa, frecuentemente, a golpe de efecto y para cuidar o ensalzar su propia imagen. Sin embargo, los recursos no son suficientes, ni estables en el tiempo, no se piensa a medio-largo plazo. Por otro lado, no se dotan de presupuesto ni medios suficientes para sostenerlos. No existe una verdadera preparación en clave feminista de las y los agentes que intervienen en los diferentes procesos y desde diversas instancias.

Un ejemplo evidente lo tenemos en lo que está ocurriendo con todos los obstáculos que enfrentan las mujeres desde que interponen una denuncia, desde la actitud de la propia Policía que, en ocasiones, desanima a seguir adelante o no recogen datos relevantes en las denuncias, hasta las dificultades para designarles un abogado o una abogada de oficio, porque se supone que ya está la Fiscalía para defender los intereses de las agredidas.

También debemos mencionar los verdaderos criterios que aplica Lanbide a la hora de gestionar, por ejemplo, la RGI, a mujeres que denuncian violencia machista, exigiéndoles como requisito, por ejemplo, la reclamación judicial de alimentos para las hijas e hijos en común con los agresores; cuando esto no es posible ni deseable en todos los casos y puede colocar en riesgo a las mujeres. Del dicho al hecho, hay un trecho.

Existe, por otro lado, todo un camino por recorrer en el ámbito educativo, en la justicia reparadora,... y en no colocar el "foco" única y exclusivamente en las mujeres, muchas veces, casi responsabilizándolas o cargando sobre ellas todas las medidas restrictivas.

Estamos ante un  problema estructural que nos involucra a todas las personas e instituciones y creemos que, ciertas decisiones se toman  en clave de seguir considerando la violencia machista como algo que se produce y resuelve en un ámbito privado.            

- En los días previos al 8M se puso el foco en la idoneidad de las movilizaciones, y desde diferentes ámbitos, incluyendo instituciones, se pidió que no se celebraran para evitar posibles contagios por covid-19, algo que no ha ocurrido con otro tipo de protestas que se han llevado a cabo durante la pandemia. ¿Cómo han vivido esta polémica?

Pensamos que existe una tendencia a criminalizar o desprestigiar ciertas luchas y se utilizan diversas herramientas o "excusas". Estamos en un momento de ataque a ciertos derechos que debemos seguir reivindicando y no bajar la guardia.

Por nuestra parte, y dentro del contexto actual y lo que supone, vamos a seguir trabajando y denunciando, también desde las calles. En ese sentido, entre otras muchas actividades, decidimos mantener nuestra convocatoria a una manifestación durante la tarde. Las distintas acciones en las calles de Barakaldo a lo largo del pasado 8 de marzo las valoramos positivamente; dentro de todas las dificultades, hemos estado presentes con nuestras reivindicaciones, en las que nos tocará seguir trabajando durante el resto del año.   

- Por último, han organizado una exposición en la casa de cultura de Cruces sobre la historia de Argitan. ¿Qué otros actos han preparado para conmemorar su 25 aniversario?

Sí, son ya 25 años, ¡quién nos lo iba a decir aquel 1996! Tenemos que celebrarlo, quizás no de la forma que hubiéramos querido, dadas las circunstancias, pero es una fecha que no podíamos pasar por alto. Se lo debemos a quienes nos han brindado y brindan su apoyo durante todo este tiempo, a las miles de mujeres que nos han confiado parte de sus historias de vida y de las que tanto hemos aprendido y también, a nosotras mismas.

Además de la exposición, con la que tratamos de hacer todo un recorrido por nuestra historia, estamos ya pensando y trabajando sobre otras actividades que pondremos en marcha a lo largo de este mes de marzo y antes de la pausa del verano y que pronto daremos a conocer. 

VÍDEO | La manifestación que se celebró en Barakaldo con motivo del 8M


 

         

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