Cerrar

Noticias

Rey del Rock & Soul

Muere la leyenda de la música 'soul' Solomon Burke

Arkaitz Villar

Redacción

Era autor de la conocida canción Everyboody needs somebody to love que los Blues Brothers y los Rolling Stones hicieron famosa.

Solomon Burke murió el pasado fin de semana en el avión que le trasladaba desde Los Ángeles hasta Ámsterdam donde iba a ofrecer un concierto junto al grupo holandés De Dijk. Ni siquiera pudo salir del avión, ya que un infarto acabó con su vida minutos antes de aterrizar.

Con Solomon Burke se apaga una de las voces más relevantes de la música soul. Era uno de los grandes pioneros de este género, y desde su llegada al sello Atlantic a principios de la década de los 60 cosechó grandes títulos y canciones memorables de la talla de Everyboody needs somebody to love o Cry to me. En el sello decían de él que "tenía la mejor voz del soul de todos los tiempos", según las palabras del productor Jerry Wexler.

Pero Burke nunca llegó a tener la repercusión mediática de artistas como James Brown, Otis Reading, Wilson Picket o Marvin Gaye. Tuvo que conformarse con estar en un segundo plano. Quizá por eso, y porque era un fiel creyente de lo que hacía, siguió girando por todo el mundo hasta el día de su muerte. En sus actuaciones, se dirigía al público desde un trono dorado especialmente hecho para él, incapaz de moverse por el escenario debido a su enorme figura, pesaba más de 200 kilos.

Burke, que jamás consiguió llegar al Top 20, tuvo un merecido reconocimiento cuando en el 2001 fue nominado en el Rock &' || 'amp; Roll Hall of Fame. Se auto proclamó como el "Rey del Rock &' || 'amp; Soul" y pudo realizar el disco Don´t give up on me donde colaboraron grandes artistas como Bob Dylan, Tom Waits, Van Morrison, Elvis Costello, Brian Wilson o Nick Lowe. Este trabajo mereció el Grammy al mejor álbum de blues contemporáneo en el 2003.

Además de ser un gran músico, Burke era un ferviente predicador. Llegó a ser amigo de Luther King y era obispo de un centenar de iglesias de Estados Unidos y Jamaica. Su mensaje, eso sí, era bien distinto al mensaje tradicional que enviaba la iglesia católica. Así, grabó el disco Music to make love by donde adaptó el tiempo de sus canciones a la de las grabaciones previas realizadas en el mismo estudio por parejas que hacían el amor.

Era un galán en toda regla y en los conciertos que ofreció en el País Vasco, repartió rosas a las mujeres que se le acercaban a saludar mientras recitaba sus canciones. Además de una brillante carrera como músico deja también una familia numerosa formada por 21 hijos, 90 nietos y 19 bisnietos. Descanse en paz.