déjate llevar
Crónica de Araba
Araba sufre la cuarta ola de contagios pensando en la post-pandemia
JB
Las fiestas patronales en honor a San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz volverán por segundo año a estar embargadas por las restricciones ante una pandemia que se muestra irreductible.
-
Todas las esperanzas para superar la pandemia residen en la vacunación.
4:37 min



Lo que sí ha cambiado ha sido el clima social; del aturdimiento del pasado año, por la virulencia inusitada con la que el virus irrumpió y azotó letalmente sobre todo a la población de más edad en Vitoria- Gasteiz, se ha pasado a un indisimulado estado de fatiga y cierto hartazgo. Todas las esperazas para superar esta crítica situaión residen en la vacunación. La preocupación por la creciente curva de los contagios no ha impedido, nos obstante, que esta semana nos haya dejado algunas noticias que, aunque huérfanas de grandes titulares, tienen relevancia, poque pretenden mirar al futuro de la post-pandemia.
El Gobierno Vasco, por ejemplo, abre un proceso de reflexión sobre el modelo de residencia para mayores en Euskadi, algo que la crisis sanitaria ha revelado como urgente. En este contexto, la antropóloga, enfermera gerontóloga y directora de la Residencia de Lakua, Brígida Argote, ha dejado clara su inminente necesidad con las siguientes palabras:" Las actuales residencias son producto de un enfoque paternalista, escasamente profesionalizado, con centros de gran tamaño, insuficiente personalización en la atención, ausencia de privacidad y toma de decisiones externas a la persona. Este modelo institucional- dice- no ofrece calidad de vida y lo rechaza la ciudadanía. Pero no podemos derribar las residencias que ya existen- afirma-, lo que hay que hacer es repensarlas, reformarlas, avanzar hacia un modelo más doméstico, más ético, con una atención centrada en la persona"
No han sido las únicas declaraciones que invitan a una reflexión crítica. El Director de la Cátedra de Cultura Científica y Presidente de la Academia de las Ciencias, Artes y Letras, Juan Ignacio Pérez Iglesias, en una interesante entrevista en Radio Vitoria -y que pueden escuchar en la web-, echa en falta en estos tiempos de incertidumbre una clara explicación de los criterios y de las razones por las que se toman las decisiones. Observa con preocupación una cierta tendencia al incumplimiento de las normas, como si nos acostumbrásemos a amortizar las muertes, si no nos afectan directamente.
Lamenta que no se diga con claridad y contundencia que esta pandemia trae como consecuencia una crisis económica extraordinariamente grave. Los fondos europeos, en su opinión, se utilizan para anestesiarnos, cuando en todo caso lo que esta ayuda cree que hará es mitigar o prolongar en el tiempo el golpe; y que los recursos que utilicemos ahora no estarán disponibles para los que nos sucedan. Se muestra, nos obstante, racionalmente optimista con la capacidad del ser humano para superar la crisis y llama la atención sobre la necesidad de prestar atención a todas las personas que están sufriendo más directamente las consecuencias de la catástrofe.
Las instituciones locales también introducen en su agenda temas que miran ya a los tiempos post-pandemia. La Diputación Foral inicia la segunda fase del proyecto Araba Helburu con medio centenar de personas expertas en ámbitos como la economía, el empleo, servicios sociales, medio ambiente o participación ciudadana con el fin de trazar el itinerario- ha dicho el jefe del ejecutivo foral, Ramiro González- para una Alava competitiva, resiliente, referente y cohesionada social y territorialmente.
En el Ayuntamiento de Vitoria, el Gobierno Municipal ha presentado los criterios y objetivos de cara a la revisión del Plan General de Ordenación Urbana que hay intención de aprobar en la presente legislatura. Se trata del documento básico, bajo el que se regulará el desarrollo urbanístico de la capital alavesa durante los próximos 20 años. El borrador contempla una ciudad compacta, que crezca hacia dentro, sin nuevas invasiones de suelo y que rpriorice la rehabilitación de los barrios y patrimonios existentes. Toda una declaración de principios que necesita de un consenso municipal para luego proyectarlo y compartirlo con los diferentes sectores y agentes de la ciudad.
La guionista y cineasta, Maite Ruiz de Austri, que no pudo el pasado año ni éste hacer de pregonera de las suspendidas fiestas patronales de Alava ha aprovechado el singular marco de la Catedral de Santa María para, precisamente en honor al patrón, hacer un llamamiento a la prudencia y al esfuerzo conjunto a los alaveses. El trabajo en común de las productoras alavesas con tres Goyas y ocho nominaciones o el de los propios profesionales de la sanidad los ha situado como referentes indiscutibles de éxito para superar las dificultades. Como sostiene Manuel Castells, en realidad todos somos vulnerables como individuos aislados y dejamos de serlo cuando nos reconocemos como comunidad.

