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Internacional

Análisis

La crisis de Siria influye en todo Oriente Medio

Jesús Torquemada

La situación es muy incómoda para los vecinos de Siria. Para algunos países es imprescindible que Al-Assad siga en el poder.

Lo que está sucediendo en Siria está causando mucha preocupación en todo Oriente Medio. La posibilidad de que caiga el presidente Bashar Al-Assad o la de que Siria sufra sanciones internacionales como castigo a la represión que ejerce el Gobierno puede tener importantes repercusiones en toda la región.

La inquietud ya se está viendo en Líbano, donde las fuerzas políticas son o muy antisirias o muy prosirias. El Hizbolá, que es muy prosirio, ya ha denunciado que los suníes seguidores del anterior primer ministro, Saad Hariri, muy antisirio, están apoyando a los manifestantes que quieren derrocar a Assad.

Detrás del Hizbolá está el Gobierno de Irán, para el cual es fundamental que Assad siga en el poder en Siria, pues Assad permite el paso del dinero y las armas que Teherán da al Hizbolá.

El Gobierno iraquí, formado por chiíes y kurdos, también ha decidido respaldar a Assad.

Turquía quiere mantener buenas relaciones con Siria, pero si la represión continúa no tendrá más remedio que unirse a las sanciones que pueda acordar la ONU.

Israel se encuentra en una posición complicada. Por un lado le conviene que Siria se debilite; pero, por otro, ya sabe cómo funciona Assad y, sin embargo, no tiene ni idea de cómo son los que le sustituirían. Aunque Israel y Siria siguen teóricamente en guerra, la frontera de ambos en el Golán es la más tranquila de todas las que tiene Israel.

La situación es, por tanto, muy incómoda para todos los vecinos de Siria.