Sociedad -

Safari del rey en Botsuana

Las horas más bajas de la Monarquía

El safari del rey Juan Carlos en Botsuana ha causado una gran polémica en la opinión pública. La reina Sofía ha visitado este lunes por primera vez al Rey en el hospital USP San José de Madrid.

El rey, de cacería de Botsuana
El rey, de cacería de Botsuana
La cacería del rey abre un debate político y social

01:52

D.P.

Whatsapp Facebook Twitter Telegram Email

La Monarquía atraviesa su peor momento en España desde el golpe de Estado del 23-F. Al escándalo de Iñaki Urdangarin y el accidente de Froilán con un arma prohibida para su edad hay que sumar ahora el safari del rey Juan Carlos en Botsuana, donde ha sufrido una fractura de cadera.

Con una devastadora crisis que amenaza con hacer caer a España, y en un contexto de dolorosos recortes (como un 22% en Educación y un 26% en I+D+I), que el jefe de Estado se haya ido a Botsuana a cazar elefantes ha causado una gran polémica en la opinión pública. Hace pocas semanas, el monarca aseguraba que el paro juvenil le "quita el sueño".

Los grandes partidos han evitado el tema y tan solo unos pocos políticos han levantado la voz, como el lehendakari, Patxi López, que ha dicho que "no estaría mal" que el monarca "pidiera disculpas"; el secretario general del PSOE de Madrid, Tomás Gómez, que ha instado al rey a "abdicar" si quiere disfrutar de "una vida diferente"; el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, que se ha mostrado "estupefacto y abochornado" por el comportamiento del monarca, o el senador de la formación jeltzale Iñaki Anasagasti, quien ha criticado que la Casa Real "derroche" en tiempos de crisis.

La información oficial sobre el safari es escasa y se desconoce, por ejemplo, quién ha pagado el viaje y cuánto ha costado.

Botsuana es considerado un paraíso por los aficionados a la caza mayor y son varias las compañías que ofrecen safaris de lujo con licencia para cazar un elefante por unos 37.000 euros, casi el doble de lo que gana un trabajador de media en España en un año.

Bajo control del Gobierno, existe toda una industria del turismo dirigida exclusivamente a los aficionados a la caza, a quienes se ofrece la oportunidad de cazar elefantes, leopardos, jirafas y todo tipo de animales salvajes durante una estancia en campamentos de lujo situados en parques nacionales.

Una estancia de unos 12 días en uno de estos campamentos con licencia para abatir un elefante, el ejemplar más caro, sale por unos 37.000 euros, mientras que ir a la caza de un leopardo o un león sale por unos 36.000 euros y la del búfalo baja a 23.000 euros, según los precios consultados en varias de estas compañías.

Es el Gobierno de este país el que concede un número limitado de licencias al año por especie para que la caza de animales salvajes se lleve a cabo de forma controlada. Cuando el Ejecutivo detecta que el número de ejemplares de una determinada especie ha bajado demasiado prohíbe la caza. Es lo que ocurrió con el león en 2007.

El rey Juan Carlos ha estado esta semana en Botsuana practicando la caza y alojándose en uno de estos campamentos de lujo, donde una noche se cayó de forma accidental y se rompió la cadera, lo que motivó su regreso a Madrid, donde ha sido operado para reconstruirle esta articulación con una prótesis.

La reina Sofía ha visitado este lunes por primera vez y durante unos 20 minutos al Rey en el hospital USP San José de Madrid.

Según ha explicado la propia Doña Sofía a su salida del centro médico, durante su visita ha hablado con los médicos que tratan al rey y le han asegurado que "la evolución es correcta y fenomenal" y que "pronto va a salir". "Está muy bien", ha manifestado la reina en declaraciones a los periodistas.

OTRAS CACERÍAS POLÉMICAS

No es la primera vez que la afición del monarca por la caza levanta ampollas en la opinión pública.

Por ejemplo, en 2006, las autoridades de Rusia ordenaron abrir una investigación después de que trascendiese que Juan Carlos I disparó y mató a Mitrofán, un oso que estaba en cautiverio y al que presuntamente dieron de beber vodka. La Casa Real desmintió los hechos.

En 2004, además, durante una cacería en Rumanía mató un bisonte europeo, especie protegida y en peligro de extinción.

Si te interesó esto, quizá te interesen estos otros temas