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08/04/2021

14:46

Historias de cerca

Historias de cerca

Kuartango: Capítulo 2

Sidra en el salón de baile del antiguo balneario, café con el nieto de uno de los fundadores, leche en la ganadería de Gillarte y agua del río en la ermita de la Santísima Trinidad

  • Historias de cerca. Kuartango: capítulo segundo

    Ermita de la Santísima Trinidad

    54:20 min
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El balneario tuvo mucho que ver con la llegada del tren a Zuazo. Y es que la línea del ferrocarril Bilbao-Miranda se estrenó en 1863 con estaciones en Izarra y en Pobes. Ninguna en Kuartango. 7 años más tarde Emilio Chillida, vecino de Sendadiano, como ya conocimos en el primer capítulo, empezó a comprar terrenos en Zuazo para hacer un balneario junto a la fuente de aguas medicinales, un balneario que se construyó en 1881. Un año más tarde Zuazo de Kuartango tenía apeadero de tren.

 

En tren llegaban muchos huéspedes al balneario pero también los que tomaban las aguas en el balneario y después se alojaban en una de las 5 pensiones que llegó a tener Zuazo de Kuartango. En este capítulo charlamos con Felix Martínez de Santos. Su abuelo fue uno de los 5 que crearon la sociedad que abrió el balneario… su padre tuvo una fonda a la que acudían los agüistas que preferían dormir en un hospedaje más sencillo... y él mismo iba a recibir a los huéspedes a la estación del tren.

 

También haremos “TXOTX” con Benito Peciña, responsable de la sidrería ubicada en lo que fuera el balneario de Kuartango. Y de la sidra… a la leche porque Julen Martínez de Santos, ganadero y  vecino de Gillarte, una localidad con apenas 6 habitantes, es el ejemplo de lo que falta en las zonas rurales, relevo generacional en la ganadería y en el campo. Pero antes de hacerse cargo de la explotación de su padre, Julen estudió el ciclo superior de Conservación del Medio y Trabajos Forestales en Murgia.

 

Nuestro camino continúa desde Gillarte a la ermita de la santísima Trinidad. Construida en la boca de una cueva de unos 200 metros de profundidad, en cuyo interior nace un manantial. El domingo posterior al Corpus  se celebra la fiesta a la que acuden desde otros municipios. Amurrio, Urkabustaitz, Valdegobia, Ribera Alta, Iruña de OKa, Añana o desde el municipio burgales de Berberana. Allí se ponía fin  al dolor de muelas. Para ello, había que coger una piedra, con la boca, del fondo del río. Historias que nos cuenta Eduardo Martínez de Santos.

 

 

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